El exceso de velocidad y los accidentes de tránsito

Publicado en por SEGURIDAD VIAL DRTC-A

Una de las causas de accidentes de tránsito o tráfico es el exceso de velocidad: cuanta más velocidad se lleva, más difícil es controlar un coche en caso de emergencia, y peores son las consecuencias en caso de choque, vuelco, etc.

   Hay sin embargo cierta controversia sobre como se tiene que luchar contra el exceso de velocidad. En algunos países se entiende que la solución es bajar el límite de velocidad máxima, pero el caso es que en otros países donde el límite es mucho mayor, puede incluso haber menos accidentes que en los que se limita la velocidad. La razón quizás radica en que lo importante no es la velocidad máxima en sí, sino respetar la velocidad máxima junto con las normas de conducción establecidas. Es decir, es lo mismo en cierta forma ir a 120 Km/h que a 150 Km/h de velocidad máxima, si esta es la permitida. Pero si la velocidad máxima es 120, lo que es un peligro es que se vaya a 150...


   Para controlar a los que infringen las normas de velocidad máxima es que existen desde hace tiempo sistemas de radares fijos y móviles en carreteras y rutas de muchos lugares del mundo. Estos sistemas lo que hacen es medir la velocidad del vehículo, y registrar a aquellos que exceden la velocidad máxima para después multar a los conductores. El problema es, por un lado, que la aplicación del sistema de radares no es homogénea, y por el otro, que en el mercado existen varias "contramedidas electrónicas" para anticiparse al control de los radares y burlarlos.


   Para empezar, debido a que ni la medición de los radares es exacta, ni la velocidad de un vehículo totalmente constante, hay que tener en cuenta que los radares generalmente tienen un límite de tolerancia sobre la velocidad máxima de 5-10 Km/h. Es decir, si la velocidad máxima es de 120 Km/h, ir a 130 Km/h no sería penado. Esto es en sí ya un problema del propio sistema, que hace que (sabiendo esto) la velocidad máxima real pase a ser distinta de la estipulada por las señales de tránsito. Por otro lado, la forma de calcular la velocidad no es siempre la misma. En algunos casos es un radar el que se ocupa de medir y calcular un tramo de recorrido de un vehículo. En otros, existe un radar o medidor "testigo" en un punto, y más adelante otro, y de ambos se saca un promedio. Este último sistema de radares por pareja lo que hace es evitar que una disminución de la velocidad a la altura del segundo radar salve al conductor de una posible sanción, ya que el promedio de velocidad teniendo en cuenta el primer radar puede seguir siendo mayor.


Pero hecha la ley, hecha la trampa. Actualmente existe sistemas que informan en ruta de la existencia de radares, tanto fijos como móviles. Estos sistemas pueden venir incorporados a un Gps para vehículos (lo más normal) o ser independientes. En cualquier caso, pueden funcionar de dos formas distintas:


- Avisando de la existencia de un radar fijo en función a los datos de la existencia de dichos radares que tiene cargado en su base de datos.

- Detectando en el momento el radar.


Cuando un conductor que posee uno de estos sistemas tiene una "alerta de radar" (parece digno de una aeronave de combate...pero hablamos de algo más mundano), dependiendo de lo avanzado que sea su sistema, se le avisará por vos o con una alarma y tendrá que manualmente reducir la velocidad para evitar la sanción del radar; o (si es un sistema asociado al propio vehículo) la velocidad se le limitará o disminuirá de forma automática. Esto significa que un conductor con este sistema tendrá tendencia a andar a velocidades superiores a las permitidas por todas partes, y sólo la controlará donde haya controles. El problema es que los controles no están en todas partes...es más, están en muy pocos lugares...de ahí que conductores con estos sistemas (cada vez más) son un tremendo riesgo potencial para el resto de los conductores que sí respetan las velocidades máximas en todos lados.

 

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